Candidaturas oficiales a los Premios de la Radio del IES San Juan

2016-10-10 10.41.37El próximo viernes 23 de junio se entregará en el IES San Juan la I Edición de los Premios de la Radio de este centro educativo de San Juan de Aznalfarache.

La radio del IES San Juan se puso en marcha en 2016 gracias al proyecto de Asamblea de Cooperación Por la Paz (ACPP) titulado “Municipios sin Racismo, Pueblos por la Inclusión II Fase” y que fue financiado por el Fondo Social Europeo y el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En el curso 2016-2017, ACPP ha seguido impartiendo el taller de radio en el IES San Juan gracias al proyecto “Radio Escolar: La voz del barrio en la Comunidad de Aprendizaje”, financiado por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía.

Con motivo del buen desarrollo del taller, se decidió crear los Premios de la Radio del IES San Juan. Estos premios se entregarán en el centro el próximo día 23 de junio por la mañana y las candidaturas que optan a los galardones son las siguientes:

Premio al buen rollo:

4º ESO: Branyi, Carlos, Laura, Omar, Ricardo y Yusef (oír audio).

FP Básica: Javi (oír audio).

3º ESO: Manuela (oír audio).

Premio al mejor contenido:

3º ESO: Aisa, Carmela, Lidia, Nepo, Romero y Violeta (oír audio).

3º ESO: Carmela, Lidia y Nepo (oír audio).

4º ESO: Conchi, Elena y Ricardo (oír audio).

Premio al mejor contenido multicultural:

2º ESO: Ada, Álvaro, Anaís, Cata, Haiser y Yassin (oír audio).

4º ESO: Branyi, Carolina, Elena, Omar y Yamilet (oír audio).

4º ESO: Conchi, Dahiana y Ricardo (oír audio).

Premio a la mejor entrevista:

2º ESO: Ada, Cata, Haiser y Yassin con la colaboración de Nuria Domínguez. Entevista a Raúl Solís, periodista y activista LGTB (oír audio).

3º ESO: Aisa, Carmela, Lidia y Violeta. Entrevista a Macarena FL, periodista y blogger de moda (oír audio).

4º ESO: Branyi, Carolina, Dahiana, Marisol, Solmaría y Yamilet. Entrevista a Johanny Méndez, profesor de baile dominicano (oír audio).

Premio al mejor investigador: 

FP Básica: Antonio (oír audio).

1º ESO: Gonzalo (oír audio).

3º ESO: Nepo (oír audio).

Premio a la mejor investigadora:

3º ESO: Aisa (oír audio).

3º ESO: Carmela (oír audio).

2º ESO: Haiser (oír audio).

Premio al programa más divertido:

2º ESO: Ada, Cata, Haiser y Lole. Invitada Loreto Martos (oír audio).

4º ESO: Branyi, Carlos, Laura, Omar, Ricardo y Yusef (oír audio).

FP Básica: David, José Nieto y Mario (oír audio).

Premio al mejor presentador:

2º ESO: Álvaro (oír audio).

3º ESO: Nepo (oír audio).

4º ESO: Ricardo (oír audio).

3º ESO: Romero (oír audio).

Premio a la mejor presentadora:

3º ESO: Aisa (oír audio).

3º ESO: Carmela (oír audio).

4º ESO: Conchi (oír audio).

4º ESO: Dahiana (oír audio).

2º ESO: Haiser (oír audio).

Premio al mejor programa:

2º ESO: Ada, Álvaro, Anaís, Cata, Haiser y Yassin (oír audio).

3º ESO: Aisa, Ambioris, Carmela y Éricka (oír audio).

4º ESO: Branyi, Carolina, Dahiana, Marisol, Solmaría y Yamilet (oír audio).

4º ESO: Branyi, Carolina, Elena, Omar y Yamilet (oír audio).

4º ESO: Conchi, Dahiana y Ricardo (oír audio).

Premio al mejor comportamiento:

2º ESO: Cata.

1º ESO: Gonzalo.

3º ESO: Romero.

Premio al mejor equipo: 

2º ESO: Ada, Álvaro, Anaís, Cata, Haiser y Yassin.

4º ESO: Conchi, Dahiana y Ricardo.

4º ESO: Branyi, Carolina, Dahiana, Marisol, Solmaría y Yamilet.

Premio a la mejor producción de sonido:

2º ESO: Yassin.

4º ESO: Omar.

3º ESO: Romero.

Premio al mejor profesor:

Javier González.

Jesús Barchino.

Virgilio Sánchez.

Premio a la mejor profesora:

Concha Mata.

Rosa Camarero.

Susana.

Premio a la superación personal:

2º ESO: Haiser.

FP Básica: Javier.

2º ESO: Manuela.

3º ESO: Romero.

Premio al compañerismo:

2º ESO: Haiser.

2º ESO: Manuela.

4º ESO: Omar.

El jurado de los premios está formado por un grupo de profesores y profesoras y presidido por José Ibáñez, de ACPP. Los ganadores y ganadoras se darán a conocer el próximo día 23 de junio.

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Futuro

El futuro, ese tiempo que nunca llega pero que siempre está a la vuelta de la esquina, se me presenta como un gran interrogante. En realidad, el futuro siempre es una incógnita, pero en la España del 2013 y a punto de cumplir 29 años la incertidumbre adquiere el tamaño de un gigante.

Parece ser que ganarse la vida como periodista va a ser misión imposible. No por eso voy a arrojar la toalla antes de tiempo. Lo que quiero decir es que habrá que ampliar la búsqueda de trabajo a otros campos. Sin avergonzarse ni mucho menos de optar a ser cajero de supermercado o camarero en bodas, bautizos y comuniones.

Una cosa es ganar dinero para seguir viviendo y otra cosa es hacer algo para mantener la ilusión de mi vida. Yo estudié periodismo por vocación, porque quería garantizar la libre formación de la opinión pública. Y me siento periodista. Aunque no tenga un medio de comunicación en el que expresarme, tengo este blog, tengo las redes sociales y tengo, por supuesto, los bares. En uno de ellos me reuní ayer con tres amigos ex compañeros de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. Los cuatro coincidimos en que no queremos dejar de ser periodistas. Los cuatro estamos en paro. Los cuatro tenemos ideas y ganas. De momento sólo puedo decir que estamos preparando un programa de radio en el que reivindicaremos la presencia de nuestra generación (años 80-90) en la vida activa de este país.

Por otro lado, tengo pendiente la publicación de mi segunda novela. Sigo buscando editorial y no voy a rendirme por muchas respuestas negativas que puedan ir llegando a mi correo electrónico. Asimismo tengo una extensa colección de relatos breves en los que quiero trabajar sin prisa pero sin pausa. Y he vuelto a la poesía. Buenos Aires me dio eso, el alma de poeta que tenía perdida. Así que soy más escritor que nunca.

Del mismo modo me gustaría ampliar mi experiencia con el mundo de la cultura. A partir de la semana que viene formaré parte del equipo que va a realizar la película Tarántula Blues del novel director Joaquín Díaz. Nunca he hecho cine y es un reto que me apasiona. Joaquín tendrá que explicarme muchas cosas pero no me van a faltar las ganas de aprender. Además, otro de los objetivos que tengo para 2013 es escribir mi primer guión para una serie de televisión. Quizás no me salga nada interesante, quizás sea algo que se quede guardado en un cajón, pero quiero probar. Sé que no voy a escribir House, Anatomía de Grey o Mad Men, esas series que tanto me gustan. Pero también sé que quiero escribir una ficción seriada. Y siempre quise conocer el mundo del cine por dentro.

Por último, mantengo mi vinculación con la política. Mis compañeros del equipo de comunicación de Equo me han hablado de una etapa de esfuerzo que recién empieza. Espero poder aportar mi granito de arena para que este proyecto que me devolvió la confianza en la política pueda seguir creciendo.

Así que, ya veis, el futuro seguirá sin llegar nunca, pero los frutos no dejarán de madurar mientras nos esforcemos en cuidar el árbol.

Insomnio inducido

El desarrollo de nuestros días tiene bastante que ver con la forma en que pasamos las noches. Yo he perdido toda la mañana de hoy debido a la noche de ayer. He sido víctima de un insomnio inducido que me llevó a no poder cerrar los ojos hasta las 6 de la mañana. No estuve de fiesta, aunque salí con unos amigos, ni fue mi voluntad permanecer despierto hasta tan tarde a pesar de que estuve viendo un par de series ya entrada la madrugada.

Mi incapacidad para dormir se debió a tres pequeños seres vivos con ganas de molestar. No ha llegado aún el verano a Buenos Aires pero parece ser que los mosquitos tenían prisa por venir hasta el río de La Plata. Hay zancudos por todas partes, sobre todo en mi habitación. Hasta ahora había soportado sus picotazos con resistencia numantina. Más allá de rascarme no había mostrado ninguna debilidad frente a las aladas huestes enemigas. Eso fue hasta la noche de ayer en la que a los picotazos añadieron un arma de destrucción masiva llamada zumbido. Los tres diminutos aviadores se aliaron para impedir mi descanso. Durante horas hicieron turnos para llenarme los oídos de una vibración tan constante como molesta. No me importaba que me picasen, yo sólo quería dormir. Lo logré, tras mucho intentarlo por otros medios, encendiendo la radio del móvil y colándome los cascos. Siguieron picoteando mis pies, manos, orejas, cuello… el culo, incluso, pero ya nada importaba porque por fin había conseguido conciliar el sueño.