A medias

Con la cultura sucede que una obra te puede gustar mucho o nada, pero también ocurre a veces que te queda un regusto amargo en la punta de la lengua.

Es como aquella novia de los últimos años del instituto a la que querías mucho pero con la que no llegaste nunca a hacer el amor. Eso fue lo que me pasó hace unos días cuando vi Infancia Clandestina, que no concretamos lo que parecía una bonita historia.

Me sorprendió muchísimo Natalia Oreiro, seguramente porque soy español y los españoles la recordamos en otra etapa bien distinta (aquélla de “Tu veneno”), me encandiló César Troncoso -un rostro que todavía no sé por qué me resultaba familiar ya que he repasado su filmografía y no vi ninguna de sus películas- y me divirtió y emocionó Ernesto Alterio. Del mismo modo, los dos nenes me parecieron relindos y muy profesionales. Incluso el principio de esta ópera prima del argentino Benjamín Ávila me hizo recordar a la mítica Sim City (los dibujos de Andy Rivas son excelentes).

El tema; los montoneros que decidieron hacer frente a la dictadura militar argentina, narrado a través de los ojos de un chico en plena pubertad también conquistó este corazón tan alineado a la izquierda que es el mío.

Sin embargo, algo falló. Algo que no es imperdonable pero que desluce. Yo lo achaco al montaje. Le falta ritmo y dramatismo a la película. Los toques de humor y la historia de amor están muy bien trabajados. Por ejemplo, es tremendo el momento de los adolescentes en la sala de espejos de una feria. Pero es cuando los acontecimientos empiezan a precipitarse, que la película pierde su fuerza.

En todo caso, Infancia Clandestina es una de esas películas que estaría bien ver en el cine. Si me preguntan si me gustó diría que sí. Sí, pero me podía haber gustado más.

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Argentineando al fin

Parecía que nunca iba a llegar el día pero llegó. Aquí estoy. Ya soy uno más en Buenos Aires, aunque los efectos del largo viaje (24 horas entre vuelos y tiempo de espera en el aeropuerto de Roma) me hacen ser un poco inconsciente de lo que  recién comienza.

En los últimos días me he preguntado muchas veces qué venía a hacer tan lejos. Todavía no lo sé. Supongo que vine a buscarme. Alguien como yo que continuamente escribe sobre la identidad tiene que preguntarse quién es. Estoy buscando mi sitio, probando si es Buenos Aires o si es otro. Por eso seguramente es por lo que estoy aquí. Lo demás; la crisis, mi situación personal, la falta de expectativas en España, son elementos circunstanciales que no hicieron sino favorecer algo que tenía decidido hacía mucho tiempo.

Ahora tengo que ir viendo cuál es mi Buenos Aires. De momento ya tengo barrio. Estoy viviendo ya en Almagro. En los próximos días iré definiendo mis lugares frecuentes: el sitio de la compra, las calles de paseo, algunos bares, quizás un cine, puede que un parque, ojalá una piscina, esperemos que un trabajo. También iré perfilando los lugares de mi próxima novela, que empieza en la plaza Cortázar o plazita Serrano del barrio de Palermo.

De momento, hoy aterricé, viajé con Tienda León hasta mi nueva casa, conocí a un par de personas que me facilitaron mucho mi llegada, comí con ellas y salí a hacer mi primera compra en Buenos Aires. No sé si he ido al mejor o al peor supermercado, ni si era el más barato o el más caro. Os digo lo que he comprado y el precio y ya vosotros me dais vuestra opinión si queréis. Para que os hagáis una idea del cambio, el euro se está cambiando 6 a 1 con respecto al peso argentino en el mercado oficial.

Bandeja de pimientos rojos (338 gramos) 12,50 $

5 sobres de sopa de verduras 7,18 $

1 kilo de pasta de colores 5,79 $

1 litro de leche entera 7,99 $

1 berenjena (275 gramos) 4,95 $

1 bote de dulce de leche (400 gramos) 16,39 $

1 bote de tomate frito 4,65 $

1 litro de zumo de naranja 7,09 $

Copos de maíz azucarados (300 gramos) 9,49 $

5 maquinillas de afeitar 17,79 $

1 litro de champú 12,95 $

1 cebolla (255 gramos) 1;78 $

2 bolsas de plástico 0,30 $

Total 108, 85 $ = 18,14 €

El día me deja también algún posible plan de futuro. En este sentido no descarto dos cosas: la primera, visitar La Pampa y la segunda, ir a uno de los conciertos de Norah Jones en el Luna Park los próximos 8 y 9 de diciembre.

Además, The Kiss actuarán el 7 de noviembre en el estadio de River Plate y Natalia Oreiro sigue viva (lo digo porque hace mil que no se la escucha en España). También parece que sigue vivo el ex presidente Néstor Kirchner y si no, fijaos en el cartel que me encontré esta mañana:

Buenos Aires (57)