Los libros resuenan

A los autores nos gusta el contacto con los lectores. Corrijo, a mí como autor me gusta estar en contacto con los lectores de mis libros. Necesito saber lo que la gente opina de mi trabajo. El público le da otro sentido a las obras. La gente es capaz de encontrar significados nuevos, intrigas que el autor quizás nunca hubiese sospechado. A mí me fascina charlar sobre literatura. Sobre la mía y sobre la de los demás. Y me gusta hacerlo tanto en forma de autor como en forma de lector.

los soldados

Hace unas semanas tuve el placer de asistir a una tertulia gastro-literaria invitado por mi amigo Manuel Machuca. En el restaurante Adolfo XII (calle Alfonso XII, número 61), altamente recomendable, un grupo de lectores conversamos con el autor malagueño Pablo Aranda sobre su última novela Los Soldados. Hablaré más adelante y extensamente sobre Los Soldados en LMQN, pero baste aquí decir que lo he guardado en mi memoria lectora con el subtítulo de “el libro de las mentiras”. Libro que, eso sí, está narrado por el único no mentiroso de toda la historia.

bbmbsmPor otro lado, la noche del lunes 4 de noviembre estuve en la sede de la Asociación de Mujeres por el Cambio Social AZAHAR en la localidad sevillana de Tomares, presentando Bébeme, bésame, novela de la que vengo dando la lata desde antes de que se publicara en abril de este año. Precisamente este acto coincide con la publicación de un fragmento del libro en la revista Resonancias. La satisfacción de verme reseñado en dicha cabecera ha sido mayor al encontrarme compartiendo número con el escritor chileno Alejandro Jodorowsky, uno de los santos de mi devoción.

Los libros (el mío, los de otros), resuenan. Para eso se escriben, ¿no?

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Una nube con la forma de Groenlandia

Miraba el cielo buscando formas en las nubes. Lo había aprendido de una amiga la vez que visité París. Desde entonces, en cualquier sitio que me encontrase, me empeñaba en alzar la vista para descifrar formas blancas sobre tapices azules, rojos, negros o grises.

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Unos meses atrás, la nube que más llamó mi atención tenía la forma de Groenlandia. Me extrañó ver el mapa de la isla helada sobre el cielo de Mendoza. ¿Qué hacía Groenlandia sobrevolando Sudamérica? Las nubes son caprichosas.

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Como aquella ave fénix de algodón que escupía fuego en el atardecer invernal de Sevilla.

Pero la que estaba contemplando aquella tarde, era una nube medio suicida que se precipitaba desde lo alto hasta rozar el suelo de Aznalfarache.

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Era como un remolino de agua condensada; una especie de escalera al cielo o quizás un tubo de aducir abierto desde una nave extraterrestre. Me encaminé hacia la nube y comprobé asombrado cómo mi cuerpo comenzaba a elevarse. De pronto me vi subiendo cada vez más alto y más alto. Alcancé el origen del tubo y fui escupido hacia una reconfortante nube-cama. Desde aquella alfombra voladora estuve paseando durante días por los cielos de medio mundo. Al final, la nube-cama se hizo lluvia y caí con ella a pocos metros de la península Arábiga.

Futuro

El futuro, ese tiempo que nunca llega pero que siempre está a la vuelta de la esquina, se me presenta como un gran interrogante. En realidad, el futuro siempre es una incógnita, pero en la España del 2013 y a punto de cumplir 29 años la incertidumbre adquiere el tamaño de un gigante.

Parece ser que ganarse la vida como periodista va a ser misión imposible. No por eso voy a arrojar la toalla antes de tiempo. Lo que quiero decir es que habrá que ampliar la búsqueda de trabajo a otros campos. Sin avergonzarse ni mucho menos de optar a ser cajero de supermercado o camarero en bodas, bautizos y comuniones.

Una cosa es ganar dinero para seguir viviendo y otra cosa es hacer algo para mantener la ilusión de mi vida. Yo estudié periodismo por vocación, porque quería garantizar la libre formación de la opinión pública. Y me siento periodista. Aunque no tenga un medio de comunicación en el que expresarme, tengo este blog, tengo las redes sociales y tengo, por supuesto, los bares. En uno de ellos me reuní ayer con tres amigos ex compañeros de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. Los cuatro coincidimos en que no queremos dejar de ser periodistas. Los cuatro estamos en paro. Los cuatro tenemos ideas y ganas. De momento sólo puedo decir que estamos preparando un programa de radio en el que reivindicaremos la presencia de nuestra generación (años 80-90) en la vida activa de este país.

Por otro lado, tengo pendiente la publicación de mi segunda novela. Sigo buscando editorial y no voy a rendirme por muchas respuestas negativas que puedan ir llegando a mi correo electrónico. Asimismo tengo una extensa colección de relatos breves en los que quiero trabajar sin prisa pero sin pausa. Y he vuelto a la poesía. Buenos Aires me dio eso, el alma de poeta que tenía perdida. Así que soy más escritor que nunca.

Del mismo modo me gustaría ampliar mi experiencia con el mundo de la cultura. A partir de la semana que viene formaré parte del equipo que va a realizar la película Tarántula Blues del novel director Joaquín Díaz. Nunca he hecho cine y es un reto que me apasiona. Joaquín tendrá que explicarme muchas cosas pero no me van a faltar las ganas de aprender. Además, otro de los objetivos que tengo para 2013 es escribir mi primer guión para una serie de televisión. Quizás no me salga nada interesante, quizás sea algo que se quede guardado en un cajón, pero quiero probar. Sé que no voy a escribir House, Anatomía de Grey o Mad Men, esas series que tanto me gustan. Pero también sé que quiero escribir una ficción seriada. Y siempre quise conocer el mundo del cine por dentro.

Por último, mantengo mi vinculación con la política. Mis compañeros del equipo de comunicación de Equo me han hablado de una etapa de esfuerzo que recién empieza. Espero poder aportar mi granito de arena para que este proyecto que me devolvió la confianza en la política pueda seguir creciendo.

Así que, ya veis, el futuro seguirá sin llegar nunca, pero los frutos no dejarán de madurar mientras nos esforcemos en cuidar el árbol.

La noche y los libros

El 15 de diciembre Buenos Aires se dividía a grandes rasgos entre la Noche de las Librerías y el concierto de Serrat y Sabina. El primer evento tenía lugar a lo largo de la calle Corrientes en torno al centro de la ciudad y el segundo, en el estadio de Boca Juniors. Del primero tuve consciencia directa. Del segundo me llegó un recordatorio luminoso cuando terminaba para mí la noche.

A las 7 de la tarde llegué a la librería Sudeste (Corrientes al 1773, casi esquina con Callao) para asistir a la charla “Desmitificación del acto de escribir” de Gustavo di Pace, quien, además, firmó ejemplares de su libro de relatos Mi Yo Multiplicado. Con un título tan egocéntrico parece mentira que di Pace dijera “escribir es un trabajo contra el ego de uno mismo”. Pero, ¿qué otra cosa iba a decir alguien que enseña a quienes quieren aprender a escribir? A la gran obra se llega por medio del ensayo y error y en medio de ese aprendizaje es recomendable pasar los textos por el ojo revisor de un amigo, un familiar o un crítico. Capaz que no siempre nos gustarán las opiniones que otros tengan de lo que nosotros habíamos escrito. ¿Y qué? ¿Debe eso desanimarnos para continuar creando? Ni mucho menos. Aunque, como dijo Tito Cosa, “la gran escena escrita con la ginebra de la noche es una mierda con el mate de la mañana”. No importa. Los resultados llegarán después de muchas probaturas.

Como yo me dedico a escribir, a ustedes les invito ahora a leer unos versos míos que han nacido en Buenos Aires este diciembre de 2012. Ya están avisados de que me pueden criticar si quieren pero no por eso harán que pierda el ánimo de seguir ficcionando.

EXTRAÑAR TUS DEDOS (FRAGMENTO)

He quedado con vos

para soñar tus labios

para contar tus años

y rejuvenecer contigo.

[…]

Voy a quedar sin vos

para esperarte

para extrañar tus dedos

para cantar la ausencia

de tu frente.

Buenos Aires (935)Salí de Sudeste con una idea que sugiere un cuento y que, ahora que lo pienso, puse en práctica sólo media hora más tarde. ¿Casualidad? También salí de Sudeste con una bolsa llena de libros. Todos ellos de autores argentinos: Tres Jueces para un Largo Silencio de Andrés Lizarraga; El Señor Galíndez de Eduardo Pavlovsky; El Oro de los Tigres de Jorge Luis Borges; Libros Sin Tapas de Felisberto Hernández; Todos los Fuegos, el Fuego de Julio Cortázar; Boquitas Pintadas de Manuel Puig; y Los Siete Locos de Roberto Arlt. Esta larga colección de literatura argentina añade un problema más al sobrepeso de mi equipaje para el retorno a Sevilla. Ya veremos cómo me apaño.

La noche siguió en La Boca (que no en La Bombonera), terminó en Barracas en casa de unos amigos y mientras esperaba el colectivo en parque Lezama, unos fuegos artificiales me recordaron que habían pasado por Buenos Aires Serrat y Sabina.

Regálale unas tetas

El futbolista inglés Wayne Rooney ha protagonizado dos historias de infidelidad en el último año. La primera tuvo como víctima a su mujer, Coleen Rooney y la segunda a su club, el Manchester United.

En el primer caso, Rooney fue infiel a su esposa con una prostituta. En su favor hay que decir que a varios de sus compañeros en la selección inglesa también les dio por contratar los servicios de profesionales del sexo a espaldas de sus parejas, aunque dudo de que este hecho pueda ser considerado como atenuante.

En cuanto a la segunda infidelidad de Rooney, se especuló muchísimo con cuál sería el club por el que cambiaría al United. Los nombres de Real Madrid y Barcelona fueron los primeros en salir como casi siempre que se trata de un jugador de primer nivel mundial. Sin embargo, parece ser que quien más cerca estuvo de llevarse a Rooney fue el Manchester City, el eterno rival del United. Finalmente, el jugador inglés decidió renovar con su equipo y permanecerá en los Red Devils hasta junio del 2015.

Una vez firmado su nuevo contrato parece ser que Rooney ha querido poner las cosas en su sitio también con su mujer y le ha regalado un par de tetas. Sí, amigos. Rooney es un romántico.

Para quedar bien con su señora y que ésta le perdone sus infidelidades, el bueno de Wayne se ha regalado un par de im

plantes de silicona en el pecho de su mujer. Eso es amor, señores. A partir de ahora habrá que tener cuidado con regalarle a la parienta un par de tallas más de sujetador, la pobre puede pensar mal de nosotros.

Juguetes para la historia del cine

¿Pueda una película de animación convertirse en una obra maestra? Puede. De hecho, Toy Story 3 lo ha conseguido. Estamos ante una película cinco estrellas de principio a fin. Pixar ha logrado cerrar su trilogía de forma brillante, barriendo a Dreamwork y Shrek 4 con una contundencia bestial, y eso que hablamos de una panda de juguetes que funcionan a pilas contra un temible ogro.

Lo mejor de esta tercera parte de Toy Story es que se mantiene fiel a las dos entregas anteriores, respetando a rajatabla la esencia de la serie mientras sus personajes no dejan de desarrollarse y de crecer a lo largo de la película. En sus más de cien minutos, Toy Story 3 tiene acción, risas, temores y esperanzas en grandes cantidades. Realmente emociona y divierte al mismo tiempo.

La acción comienza en el minuto cero con una trepidante escena que no es más que el fruto de la imaginación de Andy, una imaginación que se fue perdiendo o desviando hacia otros caminos conforme el niño iba convirtiéndose en adolescente. Fruto de ello, Andy se ha olvidado de sus juguetes y éstos ven con temor la marcha de su dueño a la Universidad. Ahí es donde empiezan los miedos, pero entre tanta tensión habrá sitio para la risa sobre todo cuando a Buzz Lightyear se le va la cabeza y la lengua empieza a hablarle en andaluz. El guardián intergaláctico se convierte así en el primer astronauta flamenco de la historia. Parece difícil, pero un grupo de creadores estadounidenses ha sabido darle a este Buzz del sur la más pura esencia andaluza, haciendo de él un personaje gracioso pero con saber estar, lejos del tópico cañí que nos desdibuja a los andaluces en el profesionalismo de la fiesta y la flojera que injustamente se nos atribuye. Por último, la esperanza está en el corazón de estos juguetes, que no pierden la ilusión por conseguir que algún niño vuelva a jugar con ellos.

Principio y final son espectaculares y la trama no decae en ningún momento. Hablamos de una película que debe pasar a la historia más gloriosa del cine. Si esto es el futuro de la animación, bienvenido sea. Atrás deben quedar esas películas planas con monigotes multicolor pensados más para el marketing que para hacer disfrutar a los espectadores. Toy Story 3 es una película para niños y para los amantes del buen cine.

Ficha técnica:

Toy Story 3. Lee Unkrich. 2010.

País: Estados Unidos.

Título original: Toy Story 3.

Duración: 103 minutos.

Intérpretes (voces originales): Tom Hanks (Woody), Tim Allen (Buzz Lightyear), Joan Cusak (Jessie), Don Rickles (Sr. Patata), Michael Keaton (Ken) y Javier Fernández Pena (Buzz Lightyear español) .

Guión: Michael Arndt.

Producción: John Lasseter y Darla K. Anderson.

Música: Randy Newman.

Calificación: ***** Obra maestra.

Buen provecho.

Felices y verdes para siempre

La saga Shrek se despide para siempre, o eso parece, y lo hace con la película más emotiva de sus cuatro entregas. Sí, sí, la más emotiva. Toda una historia de amor pintada de verde cuya acción se desarrolla en un solo día en el reino de Muy Muy Lejano.

En Shrek. Felices para siempre, el ogro más querido por el pueblo se ha cansado de vivir en el día de la marmota y quiere volver a ser libre y temido por el populacho. Entonces aparece en escena Rumpelstiltskin, un avaro sin escrúpulos cuyos contratos son temidos por su letra pequeña. A pesar de ésta y otras nuevas incorporaciones, la cuarta parte de Shrek no deja ningún personaje para el recuerdo más allá de los que ya conocíamos. El mayor logro de esta película es el haber reinventado al Gato con Botas, que aparece como un felino consentido gordo de felicidad (literalmente gordo).

En general, estamos ante la película más floja de la saga. También es la que menos se adapta al público infantil. Por otro lado,  se echa de menos a personajes de otras entregas como Harold, el rey rana o el loco mago Merlín. Hay algunos momentos de carcajada, pero se cuentan con los dedos de una mano. Eso sí, el susto que se dan Asno y Gato a sí mismos merece quedar en la memoria de los espectadores. Esa escena y muchas más están pensadas para el 3D, por lo que puede ser mejor optar por ponerse las gafas verdes y rojas para ver esta película.

A pesar del bajo nivel de la cinta y de que la música tampoco hace honor a las anteriores bandas sonoras (ni siquiera hay un número musical con todos los personajes acompañando a los créditos), merece la pena ir al cine a ver este film, aunque sólo sea por despedirse del ogro y quedar verdes y felices para siempre.

Ficha técnica:

Shrek. Felices para siempre. Mike Mitchell. 2010

País: Estados Unidos.

Título original: Shrek. Forever After.

Duración:93 minutos.

Intérpretes (voces originales): Mike Myers (Shrek), Cameron Diaz (Fiona), Antonio Banderas (Gato con Botas), Eddie Murphy (Asno) y Walt Dohrn (Rumpelstitskin).

Guión: Tim Sullivan y Josh Klausner

Producción: Teresa Cheng y Gina Shay.

Música: Harry Gregson-Williams.

Fotografía: Yong Duk Jhun.

Montaje: Nick Fletcher.

Dirección artística: Peter Zaslav y Max Boas.

Calificación: ** Se deja ver.

Buen provecho.

¡Viva José!

Esto no se hace, no señor. Irse así, en plena vorágine balompédica en un mundo en crisis y en un país que renuncia a la Justicia para entregarle en blanco los libros de historia a los franquistas. ¿Cómo se le ocurre morir, señor Saramago, en un momento como éste? ¿No se da cuenta de que ahora es cuando más le necesitábamos? Y le queríamos vivo, para que siguiese alzando la voz, para que recogiese todos los nombres, para que nos diera la luz. Incluso, romántica idea, para que uniera Portugal con España.

He leído algo sobre el luto de las letras y después he visto su nombre y una esquela. He tratado de leer de qué manera, en qué momento se le ha ido a usted la vida y no he sido capaz de detenerme en el texto. Tengo ganas de gritar. Siento una rabia enorme.

Le busqué en una edición de la Feria del Libro de Sevilla, le comenté que una vez había escrito “Saramago, pensador” y usted me dio una caricia en la mejilla izquierda. Será ahí, bajo la barba que me cubre el rosto donde guarde a partir de ahora todas sus letras, todas sus fotos y la forma suya de  mirar el mundo, de quitarle la piel para contarlo. Dije hace unos días que todas las señales me llevan a Portugal este año, no esperaba que me sobreviniera una tan desagradable.

Dos minutos en Oriente

Hemos tenido que esperar un año para que llegara la presentación oficial de Dos minutos en tu vida, pero la espera ha merecido la pena. Oriente Urbano abrió sus puertas a mi literatura y Neferet ofreció la elegancia de su danza para que todo saliera perfecto el pasado 20 de mayo. Hubo amigos y desconocidos entre el público que conformaban periodistas, escritores, bailarinas y profesionales de otros oficios igualmente respetables.

Tuve la indecencia de aparecer primero y tomarme mi tiempo en preparar la escena encendiendo luces, velas e incienso antes de que Neferet prendiese la llama de la pasión con la magnífica interpretación bailada que realizó de un pasaje de la novela situado en el mar de Cádiz. Nos dejamos los dos toda la energía posible para transmitir el sentimiento y la fuerza de Dos minutos en tu vida en un espacio como Oriente Urbano, cuyas paredes rezuman la quintaesencia del arte.

Llevo tiempo diciendo que esta novela tiene un carácter eminentemente femenino (no buscado objetivamente). La protagonista es una mujer, igual que lo son la chica de la portada (Eva Domínguez), la editora (Macarena Diana), la diseñadora de la cubierta y bailarina (Yolanda de Círez) y la presentadora del acto en Oriente Urbano: Reyes Aguilar, compañera radiofónica que se entregó a la causa y abrió la veda de las preguntas. Llegados a este punto, sólo me queda agradecer la participación del público, que dio sentido a toda una tarde de literatura y danza.

Buen provecho.

Presentación en Oriente Urbano

José Ibáñez presenta Dos minutos en tu vida en la sala Oriente Urbano en un espectáculo de literatura y danza con la bailarina Neferet

El escritor sevillano José Ibáñez presentará su novela Dos minutos en tu vida en la sala Oriente Urbano (Calle Castellar número 52 Acc. C, Sevilla) el próximo jueves, 20 de mayo a partir de las 20:30 horas junto a la bailarina Neferet.

El acto estará presentado por la bloguera y escritora Reyes Aguilar, colaboradora de Radio Estilo, y servirá de puesta de largo de una novela que ya han leído cientos de lectores sevillanos. La literatura de José Ibáñez y la danza de Neferet se unirán de la mano en una noche que promete ser el punto de partida a futuras colaboraciones entre ambos.

José Ibáñez, licenciado en Periodismo, presenta Dos minutos en tu vida (Editorial C&M, Sevilla, 2009), su primera novela. Narrada en segunda persona, relata la historia de una niña de catorce años que ha perdido hasta su nombre y que recupera su identidad y la verdad de su vida gracias a un extraño llamado Diego con el que coincide dos minutos al día en un viaje en autobús.

Neferet, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, se inició en las danzas egipcias en 2001 con la profesora Laila El Jarad, de origen palestino. Dirige desde 2009 la sala Oriente Urbano. Bailarina y profesora de danzas orientales, tribal fusión y otras danzas, con la inauguración de esta sala ha cumplido el sueño de gestionar su propio recinto cultural. Actualmente trabaja por establecer en Oriente Urbano un espacio cultural que abarque cualquier manifestación  artística más allá de la danza.

Ya lo sabes, este jueves, a partir de las 20:30 horas, te esperamos en Oriente Urbano en la presentación de la novela Dos minutos en tu vida.

Presentación de Dos minutos en tu vida. Literatura + danza

Fecha: jueves, 20 de mayo de 2010

Hora: 20.30 horas

Lugar: Espacio Cultural Oriente Urbano,

Calle Castellar, 52 Acc. C, 41003 Sevilla.