Regálale unas tetas

El futbolista inglés Wayne Rooney ha protagonizado dos historias de infidelidad en el último año. La primera tuvo como víctima a su mujer, Coleen Rooney y la segunda a su club, el Manchester United.

En el primer caso, Rooney fue infiel a su esposa con una prostituta. En su favor hay que decir que a varios de sus compañeros en la selección inglesa también les dio por contratar los servicios de profesionales del sexo a espaldas de sus parejas, aunque dudo de que este hecho pueda ser considerado como atenuante.

En cuanto a la segunda infidelidad de Rooney, se especuló muchísimo con cuál sería el club por el que cambiaría al United. Los nombres de Real Madrid y Barcelona fueron los primeros en salir como casi siempre que se trata de un jugador de primer nivel mundial. Sin embargo, parece ser que quien más cerca estuvo de llevarse a Rooney fue el Manchester City, el eterno rival del United. Finalmente, el jugador inglés decidió renovar con su equipo y permanecerá en los Red Devils hasta junio del 2015.

Una vez firmado su nuevo contrato parece ser que Rooney ha querido poner las cosas en su sitio también con su mujer y le ha regalado un par de tetas. Sí, amigos. Rooney es un romántico.

Para quedar bien con su señora y que ésta le perdone sus infidelidades, el bueno de Wayne se ha regalado un par de im

plantes de silicona en el pecho de su mujer. Eso es amor, señores. A partir de ahora habrá que tener cuidado con regalarle a la parienta un par de tallas más de sujetador, la pobre puede pensar mal de nosotros.

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Juguetes para la historia del cine

¿Pueda una película de animación convertirse en una obra maestra? Puede. De hecho, Toy Story 3 lo ha conseguido. Estamos ante una película cinco estrellas de principio a fin. Pixar ha logrado cerrar su trilogía de forma brillante, barriendo a Dreamwork y Shrek 4 con una contundencia bestial, y eso que hablamos de una panda de juguetes que funcionan a pilas contra un temible ogro.

Lo mejor de esta tercera parte de Toy Story es que se mantiene fiel a las dos entregas anteriores, respetando a rajatabla la esencia de la serie mientras sus personajes no dejan de desarrollarse y de crecer a lo largo de la película. En sus más de cien minutos, Toy Story 3 tiene acción, risas, temores y esperanzas en grandes cantidades. Realmente emociona y divierte al mismo tiempo.

La acción comienza en el minuto cero con una trepidante escena que no es más que el fruto de la imaginación de Andy, una imaginación que se fue perdiendo o desviando hacia otros caminos conforme el niño iba convirtiéndose en adolescente. Fruto de ello, Andy se ha olvidado de sus juguetes y éstos ven con temor la marcha de su dueño a la Universidad. Ahí es donde empiezan los miedos, pero entre tanta tensión habrá sitio para la risa sobre todo cuando a Buzz Lightyear se le va la cabeza y la lengua empieza a hablarle en andaluz. El guardián intergaláctico se convierte así en el primer astronauta flamenco de la historia. Parece difícil, pero un grupo de creadores estadounidenses ha sabido darle a este Buzz del sur la más pura esencia andaluza, haciendo de él un personaje gracioso pero con saber estar, lejos del tópico cañí que nos desdibuja a los andaluces en el profesionalismo de la fiesta y la flojera que injustamente se nos atribuye. Por último, la esperanza está en el corazón de estos juguetes, que no pierden la ilusión por conseguir que algún niño vuelva a jugar con ellos.

Principio y final son espectaculares y la trama no decae en ningún momento. Hablamos de una película que debe pasar a la historia más gloriosa del cine. Si esto es el futuro de la animación, bienvenido sea. Atrás deben quedar esas películas planas con monigotes multicolor pensados más para el marketing que para hacer disfrutar a los espectadores. Toy Story 3 es una película para niños y para los amantes del buen cine.

Ficha técnica:

Toy Story 3. Lee Unkrich. 2010.

País: Estados Unidos.

Título original: Toy Story 3.

Duración: 103 minutos.

Intérpretes (voces originales): Tom Hanks (Woody), Tim Allen (Buzz Lightyear), Joan Cusak (Jessie), Don Rickles (Sr. Patata), Michael Keaton (Ken) y Javier Fernández Pena (Buzz Lightyear español) .

Guión: Michael Arndt.

Producción: John Lasseter y Darla K. Anderson.

Música: Randy Newman.

Calificación: ***** Obra maestra.

Buen provecho.

Felices y verdes para siempre

La saga Shrek se despide para siempre, o eso parece, y lo hace con la película más emotiva de sus cuatro entregas. Sí, sí, la más emotiva. Toda una historia de amor pintada de verde cuya acción se desarrolla en un solo día en el reino de Muy Muy Lejano.

En Shrek. Felices para siempre, el ogro más querido por el pueblo se ha cansado de vivir en el día de la marmota y quiere volver a ser libre y temido por el populacho. Entonces aparece en escena Rumpelstiltskin, un avaro sin escrúpulos cuyos contratos son temidos por su letra pequeña. A pesar de ésta y otras nuevas incorporaciones, la cuarta parte de Shrek no deja ningún personaje para el recuerdo más allá de los que ya conocíamos. El mayor logro de esta película es el haber reinventado al Gato con Botas, que aparece como un felino consentido gordo de felicidad (literalmente gordo).

En general, estamos ante la película más floja de la saga. También es la que menos se adapta al público infantil. Por otro lado,  se echa de menos a personajes de otras entregas como Harold, el rey rana o el loco mago Merlín. Hay algunos momentos de carcajada, pero se cuentan con los dedos de una mano. Eso sí, el susto que se dan Asno y Gato a sí mismos merece quedar en la memoria de los espectadores. Esa escena y muchas más están pensadas para el 3D, por lo que puede ser mejor optar por ponerse las gafas verdes y rojas para ver esta película.

A pesar del bajo nivel de la cinta y de que la música tampoco hace honor a las anteriores bandas sonoras (ni siquiera hay un número musical con todos los personajes acompañando a los créditos), merece la pena ir al cine a ver este film, aunque sólo sea por despedirse del ogro y quedar verdes y felices para siempre.

Ficha técnica:

Shrek. Felices para siempre. Mike Mitchell. 2010

País: Estados Unidos.

Título original: Shrek. Forever After.

Duración:93 minutos.

Intérpretes (voces originales): Mike Myers (Shrek), Cameron Diaz (Fiona), Antonio Banderas (Gato con Botas), Eddie Murphy (Asno) y Walt Dohrn (Rumpelstitskin).

Guión: Tim Sullivan y Josh Klausner

Producción: Teresa Cheng y Gina Shay.

Música: Harry Gregson-Williams.

Fotografía: Yong Duk Jhun.

Montaje: Nick Fletcher.

Dirección artística: Peter Zaslav y Max Boas.

Calificación: ** Se deja ver.

Buen provecho.

¡Viva José!

Esto no se hace, no señor. Irse así, en plena vorágine balompédica en un mundo en crisis y en un país que renuncia a la Justicia para entregarle en blanco los libros de historia a los franquistas. ¿Cómo se le ocurre morir, señor Saramago, en un momento como éste? ¿No se da cuenta de que ahora es cuando más le necesitábamos? Y le queríamos vivo, para que siguiese alzando la voz, para que recogiese todos los nombres, para que nos diera la luz. Incluso, romántica idea, para que uniera Portugal con España.

He leído algo sobre el luto de las letras y después he visto su nombre y una esquela. He tratado de leer de qué manera, en qué momento se le ha ido a usted la vida y no he sido capaz de detenerme en el texto. Tengo ganas de gritar. Siento una rabia enorme.

Le busqué en una edición de la Feria del Libro de Sevilla, le comenté que una vez había escrito “Saramago, pensador” y usted me dio una caricia en la mejilla izquierda. Será ahí, bajo la barba que me cubre el rosto donde guarde a partir de ahora todas sus letras, todas sus fotos y la forma suya de  mirar el mundo, de quitarle la piel para contarlo. Dije hace unos días que todas las señales me llevan a Portugal este año, no esperaba que me sobreviniera una tan desagradable.

Dos minutos en Oriente

Hemos tenido que esperar un año para que llegara la presentación oficial de Dos minutos en tu vida, pero la espera ha merecido la pena. Oriente Urbano abrió sus puertas a mi literatura y Neferet ofreció la elegancia de su danza para que todo saliera perfecto el pasado 20 de mayo. Hubo amigos y desconocidos entre el público que conformaban periodistas, escritores, bailarinas y profesionales de otros oficios igualmente respetables.

Tuve la indecencia de aparecer primero y tomarme mi tiempo en preparar la escena encendiendo luces, velas e incienso antes de que Neferet prendiese la llama de la pasión con la magnífica interpretación bailada que realizó de un pasaje de la novela situado en el mar de Cádiz. Nos dejamos los dos toda la energía posible para transmitir el sentimiento y la fuerza de Dos minutos en tu vida en un espacio como Oriente Urbano, cuyas paredes rezuman la quintaesencia del arte.

Llevo tiempo diciendo que esta novela tiene un carácter eminentemente femenino (no buscado objetivamente). La protagonista es una mujer, igual que lo son la chica de la portada (Eva Domínguez), la editora (Macarena Diana), la diseñadora de la cubierta y bailarina (Yolanda de Círez) y la presentadora del acto en Oriente Urbano: Reyes Aguilar, compañera radiofónica que se entregó a la causa y abrió la veda de las preguntas. Llegados a este punto, sólo me queda agradecer la participación del público, que dio sentido a toda una tarde de literatura y danza.

Buen provecho.

Presentación en Oriente Urbano

José Ibáñez presenta Dos minutos en tu vida en la sala Oriente Urbano en un espectáculo de literatura y danza con la bailarina Neferet

El escritor sevillano José Ibáñez presentará su novela Dos minutos en tu vida en la sala Oriente Urbano (Calle Castellar número 52 Acc. C, Sevilla) el próximo jueves, 20 de mayo a partir de las 20:30 horas junto a la bailarina Neferet.

El acto estará presentado por la bloguera y escritora Reyes Aguilar, colaboradora de Radio Estilo, y servirá de puesta de largo de una novela que ya han leído cientos de lectores sevillanos. La literatura de José Ibáñez y la danza de Neferet se unirán de la mano en una noche que promete ser el punto de partida a futuras colaboraciones entre ambos.

José Ibáñez, licenciado en Periodismo, presenta Dos minutos en tu vida (Editorial C&M, Sevilla, 2009), su primera novela. Narrada en segunda persona, relata la historia de una niña de catorce años que ha perdido hasta su nombre y que recupera su identidad y la verdad de su vida gracias a un extraño llamado Diego con el que coincide dos minutos al día en un viaje en autobús.

Neferet, licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, se inició en las danzas egipcias en 2001 con la profesora Laila El Jarad, de origen palestino. Dirige desde 2009 la sala Oriente Urbano. Bailarina y profesora de danzas orientales, tribal fusión y otras danzas, con la inauguración de esta sala ha cumplido el sueño de gestionar su propio recinto cultural. Actualmente trabaja por establecer en Oriente Urbano un espacio cultural que abarque cualquier manifestación  artística más allá de la danza.

Ya lo sabes, este jueves, a partir de las 20:30 horas, te esperamos en Oriente Urbano en la presentación de la novela Dos minutos en tu vida.

Presentación de Dos minutos en tu vida. Literatura + danza

Fecha: jueves, 20 de mayo de 2010

Hora: 20.30 horas

Lugar: Espacio Cultural Oriente Urbano,

Calle Castellar, 52 Acc. C, 41003 Sevilla.

La piel erizada

El erizo

Película francesa basada en una novela de éxito editada en España por Seix Barral, El erizo habla de la vida y de la muerte a través de los ojos de Paloma Josse (Garance Le Guillermic),  una niña de diez años que no tiene miedo a final irreversible que a todos nos aguarda. Es una película para los que fuimos niños y para las porteras; seres diminutos que habitan en la entrada de los bloques de vecinos. La comunidad de El erizo es una vecindad elitista de París a la que le preocupan bien poco los problemas de Josiane Balasko, su ama de llaves (Renée Michel). En ese edificio vive Paloma, una niña de once años que tiene todo lo que hace falta para convertirse en princesa: riqueza (en potencia), una casa muy grande, un padre respetable (Wladimir Yordanoff), una madre (Anne Brochet) que no se respeta a sí misma y una hermana con grandes ambiciones. Pero Paloma no quiere nada de eso y se empeña en salvarse de su destino aunque eso implique tomar una decisión irreversible y muy arriesgada.

Los planes de Paloma y el anonimato de la portera se verán alterados, lenta, aunque, inexorablemente por la llegada al edificio del señor  Kakuro Ozu (Togo Igawa), un elegante japonés poseedor también de una gran fortuna.

Construida como un cuento de hadas moderno, El erizo es una película interesante que habla en positivo del cine europeo actual. De este título conviene destacar tanto lo que hay como lo que no. Por un lado, hay una historia afable y poco habitual, una escala social en la que es posible subir por mucho que el ascensor se niegue a llevarnos al último piso, unos rostros muy expresivos y tiernas pieles de erizo a las que sólo se accede si se consigue salvar antes la amenaza de afiladas púas. Lo que no hay son sobreactuaciones, algo que se agradece bastante en una película tan coral como esta. Tampoco hay escenas de más ni momentos superfluos. Todo parece estar bien medido, como le gusta a los franceses.

Atención a los dibujos de Paloma, que son una nueva construcción del mundo dentro de la propia película. Paloma edifica con ellos su particular punto de vista de lo que acontece a su alrededor, extrayendo aquello que le interesa: las, a priori, irrelevancias del día a día que realmente son fundamentales.

El erizo se construye poco a poco siguiendo el paso de un calendario trazado y dotado de contenido gráfico por un Faber Castell manejado con brío por la mano de Paloma en la pared de su propia habitación. Habrá que leer la novela para juzgar luego si la película sigue siendo tan buena como hoy me lo parece.

Buen provecho.

Ficha técnica:

El erizo, Mona Achache, 2009.

País: Francia.

Título original: Le hérisson.

Duración: 100 minutos aprox.

Género: Comedia dramática.

Intérpretes: Josiane Balasko (Renée Michel), Garance Le Guillermic (Paloma Josse), Togo Igawa (Kakuro Ozu), Anne Brochet (Solange Josse), Wladimir Yordanoff (Paul Josse), Sarah Le Picard (Colombe Josse) y Jean-Luc Porraz (Jean-Pierre).

Guión: Mona Achache (basado en la novela La elegancia del erizo de Muriel Barbery).

Producción: Anne Dominique Toussaint.

Música: Gabriel Yared.

Fotografía: Patrick Blossier.

Montaje: Julia Grégory.

Dirección artística: Yves Brover.

Vestuario: Catherine Bouchard.

Calificación: *** Necesaria.

Ciudad del silencio

Tengo en mi habitación un cuaderno de viajes que me regaló Begoña Quinteiro, prologuista de Dos minutos en tu vida. Esta mañana he retomado ese cuaderno porque tenía varios viajes pendientes por escribir. Uno de ellos fue el que realicé en mayo de este año a Madrid.

Recordando los momentos vividos en la capital de España he encontrado tres frases que anoté en el interior del monumento a las víctimas del 11 M. Allí dentro reina el silencio; el respeto por las vidas sesgadas por la sinrazón de los extremistas. Un cilindro de palabras en varios idiomas se eleva hacia el cielo. Uno de esos idiomas es el árabe para mostrar al mundo que el Islam no es terrorismo, sino que los terroristas lo utilizan pervertido y acondicionado a sus intereses.

La primera de las frases que extraje del cilindro al que no me atreví a hacerle ninguna foto dice: “Hace falta mucha fantasía para soportar la realidad”.

La segunda frase dice: “La paz es el camino”.

La tercera frase dice: “A pesar de todo el hombre debe siempre esperar”.

Buen provecho.

Mi canción del verano

Llega el verano y toda Sevilla disfruta de las vacaciones en un paraíso más o menos idílico según las posibilidades de cada uno. ¿Toda Sevilla? No, un irreductible número de tiesos aguanta con resignación la cuarentena de grados a los pies de La Giralda. Entre ellos me hayo, canino durante todo el 2009, sólo ahora me preocupa.

Pero el sevillano sabe que el verano es para sufrirlo, ya sea en la cola del supermercado o en un atasco camino de Matalascañas. Por eso, ante la eterna pregunta que se hicieron un día Los Chanclas -¿Me corto las venas o me las dejo largas?– yo he decidido dejarlas crecer y coger moreno de piscina, que, al fin y al cabo, no se diferencia mucho del moreno de playa.

Todo hijo de San Fernando sabe gracias a Silvio lo que el rey se preguntó cuando conquistó Sevilla. Y también sabe por obra de Silvio que a Dios se le jodió el negocio cuando inventó “la caló”, un fenómeno meteorológico que sólo se da en Córdoba y Granada al margen de Sevilla.

En Fantasía Occidental, el que dicen los expertos que es el mejor disco del rockero sevillano, Silvio dejó un tema llamado Sureños en el que en nombre de Dios perdona a sus paisanos del pecado original debido a “la caló” que sufrimos cada verano en nuestras propias “cannes”. Es decir, que durante el verano Dios no pasa el recibo del sudor de la frente a la hora de cobrarse el pan de los sevillanos.

Este verano Sureños se ha convertido en mi himno oficial. Puede que muchos no se lo crean, pero yo lo prefiero al aire acondicionado.

Buen provecho.

 

Contar hasta 88 o hasta infinito

“Murió Mario Benedetti.” Sólo he podido leer hasta aquí, el resto de lo que Juan Cruz ha escrito para el diario El País acaba de vomitarlo mi impresora. Ahora mismo no soy capaz de digerir nada más. Murió el único poeta que me quedaba vivo. Los otros fallecieron mucho antes de que yo naciera. Uno era Lorca, el otro Neruda. Me quedé huérfano esta noche.

En este momento no tiene sentido explicar quién era ese viejo uruguayo pegado a un bigote, adherido a una máquina de escribir (los ordenadores, al fin y al cabo, también son máquinas escribientes, como la de un escritor o un oficinista). Voy a darme tiempo y, sobre todo, voy a darle tiempo a Benedetti (a sus versos) para encontrar la forma adecuada de rendirle homenaje, aunque me demore mucho tiempo.

Mientras tanto, no me salvaré, no me quedaré inmóvil al borde del camino. Lanzaré mi botella al mar para que alguien la recoja y extraiga de ella mi mensaje. Cantaré que el Che está vivo y rezaré un padrenuestro a Latinoamérica. Mientras tanto, Benedetti, usted sabe, que puede contar conmigo.

Descanse en paz. Buen provecho.