La broma del coche (relato)

La primera vez que se lo cambiaron de sitio, el coche apareció a diez metros de donde lo había aparcado. Pensó que se había equivocado, que tal vez había tenido un lapsus de memoria. Se fue a casa confundido pero no enfadado. La segunda vez tardó tres horas en encontrar el vehículo, que apareció enSigue leyendo “La broma del coche (relato)”