Euroderbi

Sevilla (3)¿Sevilla tiene un color especial? No, Sevilla tiene dos colores especiales: el rojo y el verde. Y cada uno se corresponde con un equipo de fútbol totalmente diferente al otro. El rojo pertenece al Sevilla Fútbol Club y el verde al Real Betis Balompié. Hermano rico y hermano pobre respectivamente. Aunque estos hermanos están mucho más igualados que otros del fútbol patrio como pueden ser Real Madrid y Atlético de Madrid, Fútbol Club Barcelona y Real Club Deportivo Espanyol o Valencia Club de Fútbol y Unión Deportiva Levante.

En Sevilla hay diferencias históricas entre el rojo y el verde. Los palanganas son más antiguos (2 años de diferencia), tienen más copas, más temporadas en Primera División, más triunfos en los enfrentamientos directos y más títulos europeos (tres). De hecho, son los únicos de Sevilla que tienen títulos europeos. El Betis a lo máximo que ha llegado ha sido a cuartos de final de la extinta Recopa de Europa (cayó ante el Dinamo de Moscú en 1978 y ante el Chelsea Football Club en 1998). Igualan, eso sí, en títulos de Liga, que tristemente son uno por cada bando.

Los verderones, en cambio, suelen ser los primeros en llegar. Así fueron el primer equipo sevillano y andaluz en jugar una final de Copa, en subir a Primera División, en jugar la Champions League (el Sevilla había jugado antes la Copa de Europa). Fue también el Betis el primer campeón de la Copa del Rey.

Diferencias las hay y más esta temporada en la que el Betis es colista y depende de un milagro para salvarse del descenso. Pero existe un momento en el que las diferencias no importan y en el que la palabra favorito carece de significado. Ese momento son los derbis. Ha habido muchos, dos por cada temporada en la que Betis y Sevilla han coincidido en la misma categoría ya fuera en Primera o en Segunda, los ha habido también en el torneo de Copa, pero nunca los ha habido en Europa. Y eso es lo que viene esta noche, euroderbi. Lo nunca visto.

Esta noche se juega el primer asalto en el Ramón Sánchez Pizjuán, propiedad del Sevilla y el jueves que viene se disputará la vuelta en el Benito Villamarín, casa del Betis. Ni en esto fueron capaces de ponerse de acuerdo porque Sevilla y Betis podían llevar años compartiendo el estadio de La Cartuja pero eso en esta ciudad es impensable. ¿Hermanos compartiendo casa? Nunca.

Sevilla tendrá hoy sus dos colores especiales brillando ante los ojos de Europa. Conviene que las aficiones se comporten, conviene que el partido y la eliminatoria sean disputados hasta el último minuto, conviene que las gradas se llenen, conviene que la televisión haga primeros planos de la palabra que ambos equipos lucirán en sus camisetas: “ANDALUCÍA”. El fútbol, desgraciadamente, es un negocio y en este primer euroderbi la ciudad se juega mucho. Sevilla tiene que mostrar ante Europa una imagen impecable de rivalidad sana. Parece que estas cosas generan turismo. Pues nada, aprovechemos el momento.

Salvo goleada de escándalo, todo quedará pendiente de lo que ocurra el próximo jueves en Heliópolis. Lo que no quedará pendiente serán las bromas del día después. Mañana habrá chistes, codazos y mucha guasa en los bares, en el trabajo, en la casa (muchas familias están divididas) y en la cola del paro, que en Sevilla es tan larga que podría darle la vuelta a Europa.