El amor no tiene límites

Es pronto para decirlo y no he visto mucho cine aún este año, pero se me hace difícil pensar que pueda ser espectador de una película mejor que Amor de Michael Haneke en este 2013.

Anne (Emmanuelle Riva) y Georges (Jean-Lous Trintignant) son un matrimonio de profesores de piano jubilados que mantienen viva a su manera la llama del amor después de una vida juntos. De repente, Anne sufre un grave problema de salud que empieza a mermar sus facultades. Georges decide no abandonarla y promete cuidarla hasta el último momento, pero la situación se complica cada día más por la enfermedad de Anne.

La población de Europa hoy en día es tan vieja como su propia historia, sin embargo, no abundan las películas protagonizadas por gente de la tercera edad. Ese es un primer punto a favor de Amor. La otra gran victoria de este largometraje ganador de la Palma de Oro en Cannes es la forma de abordar el dilema moral que plantea justo al final de sus más de dos horas de duración.

Apenas cuatro piezas de música clásica tocadas a piano sirven de escasa y selecta banda sonora para esta obra maestra que nos lanza la siempre controvertida pregunta “¿qué harías tú en mi lugar?”.